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¿Cómo crear un contenido relevante?

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Claro, está de moda “hacer contenido de valor”. Pero, muy a pesar de la gente que en su Facebook publica la foto de su perro y la rompe, y trata de manejar con la misma impronta una cuenta de marca o comunidad sin conseguir resultados… para hacer contenidos relevantes hay que saber.



¿Qué tengo que saber para crear contenido de valor?

1.Conocer al público

El error más común es creer que lo que ofrecemos lo quiere o lo necesita todo el mundo. Es bastante habitual la idea del cliente de creerse omnipresente-demandado en un mercado de 3 a 99 años. De acuerdo a lo que “vendo” tengo que identificar mis públicos objetivo, y hablarles conforme a esa segmentación.

Por ejemplo: Si yo vendo o alquilo casas, estoy tratando de llegar a un público muy específico. Todos quieren/necesitan una casa… pero, quién puede pagar el valor de la casa que vendo o alquilo?¿De qué trabaja, cómo va a pagarla, cuál es su poder adquisitivo, se puede endeudar con un banco, le interesa invertir?

2. Temas que le interesan a mis públicos

Si pude establecer con claridad cuáles son las personas (imaginarias, diferenciadas, caracterizadas: avatares) a quienes tengo que hablarles, podré identificar también qué temas son importantes para cada uno. Pista? Un primer gran criterio de segmentación es la edad: cada grupo generacional tiene intereses, preocupaciones, deseos y motivaciones distintas.

Volviendo al ejemplo anterior: Si mi cliente potencial de una casa de 3 dormitorios tiene familia, posiblemente los contenidos relacionados con la protección, confort, resguardo y comodidad sean relevantes para decidir por una inversión. 

3. Centrarse en la persona destinataria

Evitar la autorreferencialidad. Es un vicio insufrible que cada “vendedor” quiera poner énfasis en lo buenos que son los productos o servicios que ofrecen. Y entonces, crean interminables contenidos (iguales a los de otros) en los que te ofrecen el mismo juego de sillones, muy baratos y de gran calidad, con precios de mercado (o más altos), pero se los tenés que comprar porque ellos son muy capos…

¿Cómo deberían venderte los sillones? Mostrártelos, contarte un cuento sobre cómo podés relajarte después de una jornada ardua de trabajo, la experiencia de mirar una peli en familia, donde cada uno está cómo desde su sillón, lo lindos que quedarían con el nuevo color de las paredes que elegiste… y cosas así.

4. Multiplicidad de formatos

Con la premisa de ahorrarse unos pesos, la mayoría cree que da lo mismo contar o no con una persona que genere contenidos y los diseñe de forma atractiva. Sabemos que todos aquellos que usen Canva o algo similar se sentirán ofendidos, y saldrán a defenderse a capa y espada.

Basta recorrer los feeds de Instagram, Facebook, Twitter o lo que sea, para ver la repetición/remake de las mismas plantillas usadas una y otra vez… y en algunos casos, hasta con las mismas marcas de agua (si gente, Canva cobra por usar sus recursos premium).



Para destacarse en las plataformas en las que todo el mundo quiere un poco de atención, es indispensable generar contenidos disruptivos, aprovechando la variedad de formatos y estilos específicos que ofrece cada una de ellas. Aquí cobra importancia de nuevo, saber quiénes son mis clientes, y por donde navegan: elegir la red más adecuada para llegar a las personas que me interesan.

En conclusión: Todos podemos hacer un copy/paste de lo que encontremos en internet y tirarlo en Canva para llenar nuestros canales de comunicación. El éxito estará dado por planificar contenidos estratégicamente.

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