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La tradición oral, la auténtica revolución del marketing

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Los expertos anuncian que para el 2020 la mitad de las búsquedas de internet serán a través de nuestra voz. Lo que se viene: audio branding y el regreso a la comunicación oral.

El medio de comunicación más habitual del ser humano no es otro que la voz. No en vano se trata del lenguaje más íntimo entre emisor y receptor, el oral, uno de los primeros que existieron y que viene para quedarse o, simplemente, está de vuelta también para un sistema tan complejo como es internet. Del dicho al hecho ya no hay tanto trecho.

“La voz representa un cambio sensacional de paradigma”, apunta el fundador y presidente de BarcelonaVirtual, Paul Fleming, un auténtico gurú de estas máquinas vocales del futuro. El internet de la voz es “la nueva ventana de contactos, un innovador sistema de interacción entre personas”: ahora será el receptor quien empiece la experiencia, él -—o sea, nosotros— será el protagonista, el instigador. “¿Qué quieres?” por fin tendrá sentido desde el principio de las comunicaciones. Es lo que algunos expertos coinciden a llamar el internet directo o el internet natural.

Si las predicciones de Silicon Valley se cumplen, los asistentes de voz serán en menos de lo que esperamos absolutamente determinantes para acceder al conocimiento: nos liberarán incluso de las pantallas de los teléfonos móviles.

Los asistentes de voz ofrecen una experiencia más íntima y una conversación más matizada sobre las noticias y el mundo, eficiente a todas luces y sin apenas distracciones. “Cuando la información llega a mis oídos siento menos ansiedad por buscar constantemente algo nuevo, que es la manera en que se nos anima a proceder con pantalla táctil”, afirma uno de los mayores especialistas en la materia, el periodista Farhad Manjoo.

Si bien es cierto que los teléfonos inteligentes nos liberaron de los ordenadores de escritorio, algún día nos tenemos que dar cuenta de que, en el fondo, nos están encadenando a una existencia adictiva, más o menos distraída, gobernada por lo táctil. Sin duda la manera de acceder a la información y gestionar tal conocimiento está a punto de cambiar con algo tan primario como nuestra voz.

“La voz representa un cambio sensacional de paradigma, una nueva ventana a la interacción entre máquinas y personas”

Hablarle a una máquina y hacer la lista de la compra, ver restaurantes para cenar, el calendario del mes de tus vástagos, los niveles del termostáto de casa o llamar a un taxi por un imprevisto —lo que se llaman driveway moments— mientras haces tus cosas, te vistes, almuerzas o incluso te duchas o paseas por el parque no tiene precio. Ya no se trata de atender a un dispositivo sino que el dispositivo te atienda a ti. He aquí la gran revolución que se nos avecina.

A pesar de todo, queda mucho por hacer. Como el tema de la privacidad o el lenguaje. “Quizá el desarrollo y la normalización del marketing de voz debería comportar también la incorporación de las lenguas habituales; el catalán, por supuesto, es ahora una urgencia”, apunta el vicedecano del Col·legi de Publicitaris i RP, Àlex Marquina.

Lo primero que aprendemos es a oír

La integración de la voz en los dispositivos del internet de las cosas está creando una nueva experiencia de usuario que consumidores de todo el mundo están valorando ya favorablemente. Las primeras estadísticas reflejan que uno de cada cinco adultos en el país de las hamburguesas cuenta con asistentes digitales orales.

Las previsiones confirman que todo va a más: hasta el 67% de hogares ya consumen una tecnología de voz, o más de una. Por lo visto, como medio natural que es la voz, tiene mucho sentido dejarse guiar por este canal de interacción social. Hay incluso profesionales que solo se dedican al llamado audio branding, “el uso estratégico del sonido para diferenciar de forma positiva una marca, creando preferencia, construyendo confianza y aumentando las ventas”. Todo por la música, todo por los oídos. De hecho, aprendemos a oír antes que a ver, oler o tocar.

Ya no se trata de atender a un dispositivo sino que el dispositivo te atienda a ti: esta es la revolución que viene

Las formas de comunicación relacionadas con el texto y el papel (periódicos, revistas y libros) no han conseguido a lo largo de la historia una penetración más allá de un tercio de la población. La radio, en cambio, llegó de buen principio a todas las casas y centros de trabajo.

La primera era de internet fue muda: los usuarios provenían de ese tercio de lectores y jóvenes que ya no pasaban por el papel. La red ha mutado en órgano audiovisual, pero ahora está a punto de producirse otro cambio: la revolución digital y del marketing tiene que ver, de nuevo, con la tradición oral.

Fuente: https://www.lavanguardia.com

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